La actividad
física estuvo asociada a la salud desde tiempos remotos; es en nuestro tiempo donde científicamente se comprobó.
Hacer
ejercicios en forma regular ha demostrado reducir la mortalidad total y
cardiovascular (Aproximadamente 30%) en ambos sexos, comparados con sujetos
sedentarios, en estudios de largo seguimiento.
El ejercicio
provoca reducción de los parámetros de inflamación, perímetro de cintura, niveles
de glucemia (glucosa en sangre) e
insulinemia (insulina en sangre) en ayunas y provoca elevación del colesterol
HDL (colesterol bueno).
La
intensidad del ejercicio está relacionada a reducción de eventos, por lo tanto
a mayor intensidad mayor beneficio. Esto debe ser tomado con precaución ya que
no se puede iniciar actividad física en forma abrupta sin una programación de
ejercicios con progresión en la intensidad.
¿Cómo
calcular la intensidad de ejercicio a realizar?.
Se debe
tomar como referencia 220 y restarlo a la edad (ejemplo 220- 40= 180 dicho
número es la frecuencia máxima por edad) de ahí sacaremos porcentajes.
Los
ejercicios moderados implican alcanzar niveles del 70 – 85 % de la frecuencia
cardíaca. Los intensos cuando superan el 85%.
¿Debemos
hacer una evaluación previa a realizar ejercicios?
La respuesta
en todos los casos es SI.
En todos los
casos se refiere a las personas que desean realizar ejercicios en forma
competitiva y en forma recreativa.
La consulta
debe ser realizada con profesionales idóneos en la materia, médicos cardiólogos
o deportólogos.
Se
recomienda realizar una consulta en donde se realizará una historia
clínica, examen físico y
electrocardiograma.
En caso de
ser necesario se realizaran estudios complementarios.
A continuación
las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Cardiología.
1. Consulta cardiológica que incluya:
A.
Interrogatorio. Antecedentes de muerte súbita.
B. Examen
físico cardiovascular completo.
2. ECG de reposo.
3. Ergometría de 12 derivaciones en deportistas mayores de 40 años o
mayores de 30 con factores de riesgo coronario.
4. Ecocardiograma en deportistas de
alto rendimiento mayores
de 16 años con revaluación cada 3-5 años en los casos normales.
Por último
se recomienda realizar actividad física supervisada por entrenadores, en forma
progresiva evitando exponerse a excesos que podrían ocasionar accidentes
coronarios y/o arritmias cardíacas.
En caso de
presentar alguna sintomatología, durante la actividad física (detenerse) o posteriormente, realizar una consulta al cardiólogo.
Los síntomas
a tener en cuenta son: Dolor de pecho, Agitación fuera de lo habitual (disnea),
palpitaciones (percepción de latidos más rápidos o intensos de lo habitual,
desmayos, mareos asociados a palpitaciones.
Médico Cardiólogo Raúl Goyeneche

No hay comentarios:
Publicar un comentario