martes, 8 de marzo de 2016

Mejorar la postura al correr reduce lesiones




Hay errores muy comunes que se cometen cuando corremos. Algunos de ellos son: elevar los hombros; encorvarlos hacia adelante; mirar hacia abajo; elevar el torso como "sacando pecho", etc. Estos equívocos generan tensión y contractura muscular. 

Es muy importante que mientras corras mantengas relajado el tren superior,  la rigidez de los músculos puede llevar a un mal funcionamiento del cuerpo, desencadenado dolor, disminución del rendimiento y posibles lesiones. 
La principal razón de esta tensión muscular después del entrenamiento es la falta de técnica de corrida. 

Mejorar la postura al correr reduce la posibilidad de contraer lesiones, provoca menos dolor muscular y beneficia la performance deportiva. 

La Cabeza: La mirada debe ser horizontal, hacia adelante. Bajar la cabeza y correr mirando el piso puede provocar contracturas en el cuello y la espalda. Mantener el cuello relajado. 

Los Hombros: Juegan un rol fundamental para mantener el torso menos rígido y es crucial para mantener una postura eficiente. Hay que llevar los hombros bajos y relajados. 

Los Brazos: Aunque se corra con las piernas, los brazos acompañan y equilibran la zancada, además colaboran con la propulsión del cuerpo. Se deben.  Los brazos deben balancearse de adelante a atrás, y no para ambos lados por delante del pecho. Flexionar los codos a 90°.

No hay comentarios:

Publicar un comentario